‘Punto de partida’

Exposición_ Punto de partida

Fiona Tan

CAAC (Av. Américo Vespucio,  2) Sevilla

Hasta el 24 de junio de 2012

Fiona Tan (1966) es un claro ejemplo de la vida globalizada. De padre chino y madre australiana, nació en Indonesia pero estudió en Ámsterdam, donde a día de hoy reside y trabaja.  Es, además, uno de los personajes más importantes en la escena del videoarte. Ha participado en la 11 Documenta de Kassel, en la Bienal de Sao Pablo, Estambul, Sidney y Yokohama. Representó a Holanda en la Bienal de Venecia de 2009. Sus obras se encuentran repartidas en grandes museos como la Tate Modern, el Stedelijk, el New Museum y desde este mismo mes, el CAAC, que vuelve a subir el listón con la primera retrospectiva de la artista en España.

A pesar de tan abultado Curriculum, tengo que confesar que no conocía a Fiona Tan, pero desde que recorrí ‘Punto de partida’ la semana pasada en el CAAC es una artista que me fascina, no solo por la intensidad de sus obras, sino por la descarada calidad con las que están trabajadas.

Siguiendo la linea de trabajo del CAAC en estos últimos años, la exposición cuenta con un elevado número de obras de videoarte. Quizá no sea tu tipo de exposición si eres uno de esos visitantes que, como dice Greenaway, vive del vistazo. Es una exposición para disfrutar apaciblemente. Visionar cada una de las obras detenidamente. Reflexionar mirando a los ojos de las personas que aparecen en las obras de la artista.

Fiona Tan nos anima a hacer un viaje. Esta es la premisa de la exposición. Pero no es un viaje cualquiera. No es a ningún lugar físico, al menos no más allá del claustro norte del Monasterio de la Cartuja de Sevilla. Es un viaje personal. Vital.

 La exposición se abre con un viaje a la vida de la propia artista. La obra ‘May you live in interesting times’, 1997, nos introduce a sus orígenes. Quién es. De dónde viene. Dónde está su familia. Un viaje a sus raíces que nos dejará en suspenso. Fiona Tan no se siente de ningún lugar. ¿O puede que se sienta de muchos sitios a la vez? La artista muestra un interés fijo en la motivación del viajero. Qué espera encontrar. ¿Cómo afecta esto a lo que encuentra?

La muestra gira en torno a tres grandes obras, ‘A Lapse of Memory’, ‘News from de Near Future’, y ‘Thin Cities’. Sin embargo, me gustaría salirme un poco, en este punto, del recorrido propuesto para la exposición y centrarme en la calidad visual/técnica con la que trabaja Fiona Tan en la obra Seven, 2012. La pequeña sala está vacía, a excepción de un monolito blanco que se encuentra en el centro de la sala con una reproducción de un video, grabado en blanco y negro. A esta experiencia intimista se sume el intenso silencio que rodea toda la exposición. Si existe lo sublime en el videoarte, estoy seguro que en esta obra se muestra. Es una reproducción pausada, detallista, lírica de la vida cotidiana. Una obra larga, pero que merece la pena contemplar, preferentemente solo.

Desde mi punto de vista la obra cumbre de la exposición es ‘Thin Cities’, precisamente la única obra que ha adquirido el CAAC de esta muestra. Quizás lo más curioso de esta instalación es, de nuevo, la sorpresa que causa en el espectador. Tras abrir la puerta de la sala, el visitante se encuentra en un amplio espacio diáfano, con una iluminación muy baja y con multitud de paneles iluminados con los videos que forman parte de la obra. Es en este instante en el que el espectador pasa de observar la exposición a “sentirse” observado por cada una de las obras. Y es que estos videos fueron grabados en esas expediciones en que los colonos del XIX intentaban hacer un estudio antropológico ‘catalogando’ en razas, etnias y diferentes capas de la ‘civilización’ con aquellos humanos con los que se encontraban, y que Fiona Tan ha rescatado de los archivos del Museo del Cine de Ámsterdam. Estos videos son testimonios de esos estudios. Pero la visión del espectador ha cambiado desde ese origen antropológico con el que fueron grabadas. Y esa es la idea sobre la que gira la exposición. ¿Es la idea que tenemos del mundo exterior la verdadera, real y objetiva?. Con qué nos encontramos cuando viajamos, ¿con lo que vemos fuera o lo que tenemos dentro de nosotros?

Instalación_ ‘Las bodas de Caná’

Las bodas de Caná.

La tercera visión de Peter Greenaway

Peter Greenaway (Gales, 1942) es un realizador que tiene en la historia de la pintura su mejor aliado. Formado en la Walthamstow College of Art, desde el principio tuvo cierta fijación por filmar elementos fijos. Los objetos que se encontraban en el patio de una iglesia fueron los primeros protagonistas de su ópera prima ‘Death of Sentiment’. En 1966 fue el árbol del Royal Festival Hall de Londres en ‘Tree’. Ya en 2007 lo fue la Obra Maestra de Rembrandt, ‘La ronda de la noche’ en ‘Nightwatching‘.

Sobre la pintura del genial holandés, Greenaway ha iniciado un recorrido para acercar al público grandes Obras Maestras de la Historia del arte, en el proyecto denominado ‘Nine Classic Paintings‘. El cineasta está convencido de que nos hemos cansado de mirar. Que vivimos del rápido vistazo de las obras. Que no buscamos los relieves. En contra de todo esto Greenaway propone un detallado, pausado y concienzudo estudio de las Obras, y de lo que se oculta detrás de ellas. ‘La ronda de la noche’ de Rembrandt, ‘La última cena’ de Leonardo da Vinci y ‘Las bodas de Caná’ de Veronese son las obras a las que ya se ha acercado gracias a sus grandes instalaciones.

El ‘Centro de iniciativas culturales de la Universidad de Sevilla‘ realizó la semana pasada, entre el 17 y el 20 de Abril, cuatro jornadas en las que se reprodujeron la instalación con ‘Las bodas de Caná’, abriéndola con una conferencia inaugural el propio Peter Greenaway.

La instalación se reprodujo por primera vez en el refectorio de San Giorgio, lugar donde estaba originalmente el cuadro de Veronese, de donde los soldados de Napoleón lo arrancaron en 1797 para ser colocada en el Museo del Louvre, lugar en el que se mantiene hasta la fecha.

A medio camino de la pintura y el cine, la obra de Greenaway permite adentrarnos en la pintura, conocer a cada uno de los personajes que la conforman, intuir que es lo que pensaban. Indagar en lo que pretendía mostrar Veronese. Resulta una idea harta interesante. Una obra que te permite comprender otra obra.

Peter Greenaway llega inclusive a digitalizar la pintura del veneciano, crea un render en 3D y lo voltea como le viene en gana, permitiendo al espectador comprender el perfecto trato de la perspectiva con la que ha trabajado Il Veronese. Un profundo trabajo de investigación el realizado por Greenaway de la que todo amante del arte disfrutará. A pesar de todo esto, hay algunos momentos en la que la instalación adolece de las banalidades que las florituras digitales que el cineasta le ha dado. Casi como si hubiera llegado el fin del mundo, el apacible paisaje de la obra de Veronese, con el cielo azul abierto en la parte superior del cuadro, desaparece para que una oscura tormenta empape a los asistentes a la boda, o para que un violento fuego haga acto de presencia. Es en estos momentos en los que el espectador puede llegar a creer que está visionando una película de Roland Emmerich más que contemplando el apacible cuadro de Veronese.

Puedes ver un poco de esta instalación, aquí.

Exposición_ Pepe Espaliú

Pepe Espaliú (1987-1992). Depósito y obras en la Colección del CAAC

Av. Américo Vespucio, 2. Sevilla

Hasta Junio de 2012

Pepe Espaliú (1955-1993) es uno de mis artistas andaluces del siglo XX preferidos. Nacido en Córdoba, se formó en Barcelona en la Escuela Massana, trabajó en París, en Sevilla, donde editó la revista Figura y formó parte de la Galería La Máquina Española, en Madrid… Expuso en Ámsterdam, Venecia, Nueva York… Artista polifacético, trabajó la pintura, escultura, poesía, performance…

Quizá puede que no parezca demasiada trayectoria para un artista que haya tenido una existencia vital amplia, pero en el caso de Espaliú todo esto se reduce a apenas seis años, entre 1986 y 1993, momento en el que desarrolló con más profundidad su producción artística. A pesar de todo esto, Pepe Espaliú siempre ha llevado un “San Benito” a cuestas. La de ser un artista homosexual y portador del virus del SIDA.

El CAAC ha reunido ocho piezas, de su propia colección permanente y otras cedidas para esta exposición, en la que ha intentado hacer un repaso por los años más prolíficos en la labor artística de Espaliú, dividiendo las salas por etapas y diferentes facetas (pintura, escultura y performance).

La primera sala de la exposición sirve de acceso a la muestra. Aquí nos encontramos con un texto de bienvenida que nos permite acercarnos a la Obra del Artista. La sala cuenta también con una única obra expuesta, que queda algo independiente del resto de la muestra, pero que nos permite conocer una de las primeras labores artísticas de Espaliú.

En la segunda sala, con cuatro obras expuestas, podemos conocer las primeras obras escultóricas de Espaliú, incluyendo algunos bocetos.  En esta sala podemos contemplar la evolución del primitivo estilo hacia una segunda etapa ya más introspectiva, cerrada al exterior, evocados en la Obra de Espaliú mediante caparazones de tortugas, Santos, huecos por dentros…

Sin embargo, la parte más interesante de la exposición se encuentra en la última sala. Nos encontramos en la Capilla Real del Monasterio de la Cartuja. Presidiendo la estancia se encuentra el Retablo y a sus pies dos grandes cajas negras, obras escultóricas de Espaliú, materialización física de uno de sus performance más celebrados, Carrying. Hay que encuadrar estas obras en la experiencia vital del artista. Tras descubrir en 1990, mientras se encontraba en Estados Unidos, que estaba enfermo de SIDA, y tras una breve estancia en Méjico, Espaliú vuelve a España donde inicia una fuerte lucha en contra de la exclusión social de los enfermos seropositivos. En una de estas luchas en contra del tabú del SIDA en la España de los 90, Espaliú realiza los Carrying, performance ejecutadas en San Sebastián y Madrid, en las que él es transportado (descalzo), sentado en los brazos entrecruzados de dos personas. Esta performance, que también está expuesta en un pequeño video en la sacristía de la Capilla, sirve de base teórica para comprender estas grandes obras escultóricas, que con andas en sus laterales, están ideados para ser transportados. Es, sin lugar a dudas, una de las obras más especiales de Pepe Espaliú y el punto más importante de la exposición, donde se entabla una conversación muy interesante entre la escultura contemporánea y el retablo barroco sevillano.

    En definitiva, la muestra es tan solo ocho obras expuestas del artista cordobés, que puede resultar interesante para aquel visitante que no conozca la labor artística de Pepe Espaliú, pero que para aquellos que conocemos su Arte y lo disfrutamos, puede resultar algo pobre.

Sobre la modernidad

“Que eche de menos quien lo desee el buen

tiempo pasado,

y la edad de oro y el reino de Astrea,

y los felices días de Saturno y Rea,

y el jardín de nuestros primeros padres.

Yo doy gracias a la sabia Naturaleza

que por mi bien me hizo nacer en esta edad,

tan censurada por nuestros pobres doctores,

pues este tiempo profano se acomoda a mis

gustos.

Amo el lujo y hasta la holganza,

todos los placeres, las artes de todo tipo,

la limpieza, el buen gusto, los adornos…”

Mélanges, p. 203

Voltaire