#SalvemosSantaCatalina

Viernes 18 de Mayo, 20h. La Sociedad se concentra en las puertas de la Iglesia sevillana de Santa Catalina. Solo hay una consigna ‘Salvemos Santa Catalina’.

Hace ya ocho años que la iglesia se encuentre cerrada por motivos de seguridad. El pasado día 8, el arquitecto de Santa Catalina, Francisco Granero, advirtió que o nos ponemos manos a la obra para rehabilitar el edificio o nos quedamos sin él.

La iglesia de Santa Catalina es un conjunto declarado Monumento Nacional que atesora verdaderas joyas de nuestro patrimonio histórico desde el pasado gótico-mudéjar del siglo XIV, el barroco sevillano de Leonardo de Figueroa en el XVIII o incluso retazos de otras iglesias como la portada, que pertenecía a Santa Lucía.

Ayer nos reunimos muchos ciudadanos, que no estamos dispuestos a perder este Patrimonio, en una concentración organizada a través de las redes sociales. Ciudadanos que queremos disfrutar de la riqueza cultural que atesoran nuestros monumentos. Es por ello que se organizó una concentración para convertir Santa Catalina en un muro de las lamentaciones, donde cada uno podría pegar en las paredes del edificio qué haría con el monumento o qué piensa de la situación por la que está pasando Santa Catalina. Además, se recogieron firmas para que quede constancia de la cantidad de ciudadanos que respaldamos la concentración y hacérselo llegar a los poderes correspondientes.

Pero, ¿quién o quienes son los responsables? Básicamente son tres. El primero, quien más culpa tiene, es el propio Arzobispado de Sevilla. Cabe recordar que el edificio es una iglesia, que hasta que se cerró hace ocho años seguía teniendo un uso litúrgico. De hecho es la propia Iglesia la titular del edificio. El Arzobispado de Sevilla es el primer responsable en permitir su degradación y, puesto que el edificio es suyo, debe ser el primer responsable en hacerse cargo de su completa rehabilitación.

El segundo responsable de su mantenimiento debe ser el Ayuntamiento de Sevilla. Ya hemos comentado que la iglesia pertenece al Arzobispado de Sevilla. ¿Por qué debe el Ayuntamiento hacerse cargo entonces de esta situación? Por una razón muy simple. La Iglesia de Santa Catalina fue declarada Monumento Nacional (B.I.C.) hay ya un siglo, en 1912, y el garante de la protección del patrimonio sevillano es el propio Ayuntamiento.

Por la misma razón, el tercer implicado en la situación de Santa Catalina es la Junta de Andalucía, que debe de hacerse cargo de la protección y mantenimiento del Patrimonio andaluz.

Todos ellos son los responsables de esta situación y todos ellos deben trabajar unidos para devolver a su esplendor original este monumento patrimonial. Por esta razón muchos ciudadanos nos concentramos ayer a las puertas de Santa Catalina. Porque queremos hacer ver a los responsables de esta situación que nosotros sí nos interesamos por nuestro Patrimonio. #SalvemosSantaCatalina

 

Exposición ‘Artistas de la Colección DKV’

Casino de la Exposición, Sevilla

Comisaria, Alicia Ventura

Hasta el 13 de Mayo

Como viene siendo habitual en mí, he esperado hasta casi el último día para visitar una de las exposiciones a las que le tenía más ganas por tener en su colección alguno de mis artistas favoritos.

DKV es una empresa de Seguros que está creando una Colección de Arte Contemporáneo mediante la iniciativa Artería, no con un fin corporativo, sino eminentemente social (siendo ésta, por otro lado, la verdadera vocación del Arte). Un ejemplo, lo tenemos en el Hospital de Dènia, donde se encuentra diseminada gran parte de la Colección, para intentar dotar de espacios “humanizados” el centro y mejorar así la experiencia del paciente en el hospital.

La Colección abarca varias disciplinas, como escultura, fotografía, pintura, instalaciones, etc; y contiene un listado francamente interesante de artistas de ámbito nacional desde los años 90, como Raúl Belinchón, Daniel Canogar, Martín Freire, Dionisio González, Miki Leal, Chema López, Pamen Pereira, Jorge Yeregui, etc,etc.

La visita resulta a la exposición resulta cómoda, sin ningún tipo de interrupción y amena, toda ella repartida entre las columnas que soportan la impresionante cúpula del Casino de la Exposición. Aquellos amantes del arte contemporáneo, y en especial de las dos últimas décadas, lo disfrutarán plenamente, sobre todo por la calidad de las obras que se han expuesto. Y es que no todos los días puedes ver una colección como esta expuesta en Sevilla.

Sin embargo, desde mi punto de vista, la exposición se adolece de una falta explícita de discurso. No hay una sola idea que hile a las obras en su conjunto, o si quiera en pequeños grupos. No pretendo con esto hacer una crítica a todas aquellas exposiciones que no tienen un discurso, no es que sea obligatorio, pero es algo que se agradece, que enriquece la exposición. Así, el visitante no solo hace la lectura de una Obra, sino que le suma también la de conjunto. Y esta exposición podría haberlo hecho perfectamente con tan solo mostrar ese fin social con el que que la Colección se define. ¿Cuál es el papel del Arte en el Hospital de Dènia?, ¿como influye el Arte Contemporáneo en los pacientes?, ¿qué experiencia ha tenido un enfermo con la obra X?…

A pesar de todo ello, la exposición es interesante y la calidad de sus obras francamente buenas, en especial las de Dionisio González y Daniel Canogar. Pero, aquellas personas que no les interese el Arte Contemporáneo, o que no hagan al menos el esfuerzo de leerse el panfleto informativo de la exposición, no sabrán a cuento de qué viene todo esto o qué es DKV y preferirán concentrar su atención en el espacio expositivo que, por otro lado, es espectacular.